Periplo por el litoral gallego

Desde un principio tuvimos claro que de viajar a Galicia, sería imperdonable no visitar su costa, y al final todo fue eso: un viaje de 10 días por su litoral, desde su frontera con Portugal hasta el límite con Asturias, como si costeasemos...pero en autocaravana.

Marce Agosto 2007
1. Introducción

Desde un principio tuvimos claro que de viajar a Galicia, sería imperdonable no visitar su costa, y al final todo fue eso: un viaje de 10 días por su litoral, desde su frontera con Portugal hasta el límite con Asturias, como si costeasemos...pero en autocaravana.
La planificación la hicimos identificando una interminable, porque lo es, lista de lugares interesantes y sobre la marcha ya iríamos escogiendo. Cada día dedicaríamos un tiempo a algún aspecto turístico y el resto del día a la playa, al panxing. Las playas son fantásticas: con aguas que van del transparente a las tonalidades esmeraldas, eso si, algo frías para los que estamos acostumbrados a este caldito tibio que es el Mediterráneo; aguas ricas en fauna para alegría de los pequeños, y siempre con el espectáculo de las mareas, que no dejan de sorprendernos.
Como es costumbre, de entrada descartamos el turismo urbano, decantándonos más por el tema natural, rural o cultural…como la gastronomía. Y de encontrar masificaciones turísticas, salir corriendo.


2. El viaje

Con ánimo de no hacerme pesado, seré lo más breve que pueda, indicando los sitios visitados por orden cronológico y como anoté en el relato precedente, de Castilla y León, no aburriré con anotaciones de carreteras y cruces, hoy en día la red te permite ubicar cualquier referencia geográfica con suficiente detalle y precisión.



2.1. Baiona (Rías Baixas).
Llegamos a Baiona en pleno caos circulatorio. Su paseo marítimo, al mediodía, está colapsado y acabamos aparcando en el extremo norte de Baiona. Bueno, viendo el tráfico, descargamos las bicis y a pedalear. En Baiona visitamos la réplica que existe de la carabela La Pinta, Foto1, y volvimos a asombrarnos de los riñones que tuvieron los marinos al embarcarse en esos cascarones. Y después: a la playa!!, en este caso en una pequeña playita situada al pie de las murallas del Castelo de Monte Real, Foto 2. Acabamos la jornada paseando por las murallas del Castelo, disfrutando de vistas y panorámicas.

2.2. Islas Cíes (Rías Baixas).

Una de las joyas del patrimonio natural gallego son las Islas Cíes. Aquello es un paraíso, Foto 3º , y cuesta encontrar palabras que lo describan. Dedicamos el día a pasear por algunas de las rutas que te acercan a paisajes maravillosos, Foto 4 y 5; y a bañarnos de playa en playa y de cala en cala. Un día magnífico. Nota: creo recordar que el aforo de visitas está controlado y se realiza en los diversos puertos de donde salen los barcos.



2.3. Ría d’Arousa - Corrubedo (Rías Baixas).
Nuestra ruta costa arriba, hacia el N, nos lleva a la Ría d’Arousa y qué mejor manera de contemplar esta ría que desde el Mirador de A Curota (514 m.) al cual se puede subir por una estrecha carretera asfaltada. Desde allá, la Ría de Arousa se extiende a tus pies, Foto 6, y hacia el N juraría que se divisaba el Cabo Fisterra.
Aprovechando la situación decidimos acercarnos al Complexo Humido de Corrubedo, y si bien no supimos encontrar el centro de interpretación, si que pudimos encontrar a su estrella: un enorme duna de 1.300 m de largo, 300 de ancho y unos 20 m de alto, Foto 7, y está viva: se mueve.
Acabada la visita, volvemos sobre nuestros pasos hasta Boiro: nos espera su magnífica Praia de Barraña y…la rica gastronomía gallega.

2.4. Porto de Son - Carnota - Muros (Rías Baixas).
Tras visitar la oficina de turismo de Porto de Son, nos encaminamos al centro de interpretación de Baroña y, finalmente, nos acercamos al Castro de Baroña: impresionante castro situado a pie de mar, Foto 8. Su buen estado de conversación permite hacerte una idea de la vida en aquellos enclavamientos prerromanos, y si no te gusta el tema arqueológico puedes disfrutar del paisaje y sus playas; nosotros lo hicimos todo: castro y playas..
Levantamos el campamento con el ánimo de visitar Muros, y no: lo encontramos desbordado de turistas y con un caos circulatorio por unas obras situadas cerca del puerto. Salimos huyendo y no paramos hasta llegar a Caldebarcos, allí pasamos la tarda en su playa, Foto 9, tranquila y desierta.
Al final de la tarde volvimos hacia Muros, con parada en Carnota para contemplar su enorme hórreo, Foto 10. Y en Muros, más gastronomía.

2.5. Fisterra (Costa da Morte).
Hasta hace pocos siglos el Cabo Fisterra fue el final del mundo o el principio, como el simbólico mojón del Km 0 del camino de Santiago, Foto 11, y solo por eso ya vale la pena visitarlo; es un punto de visita obligado... y como yo piensan los miles de turistas que se aprietan en el parking. Yo, después de visitar todo lo visitable abandono el mundanal parking y me subo al Monte Facho, desde allá se recupera la tranquilidad y unas excelentes panorámicas, Foto 12. Llegado el atardecer, en un Fisterra abarrotado, llega el espectáculo de la puesta de sol, la última de Europa por hoy, Foto 13.

2.6. Muxía - Leis (Costa da Morte).
Aunque el amanecer no tiene nada que envidiar al ocaso. Esta vez en un parking solitario, con la silueta del Monte Pindo al otro lado de la Ría de Corcubion, Foto 14.
Continuamos costa arriba, buscando el próximo destino: Punta da Barca, en Muxía. Allá, como en casi toda la costa gallega, encontramos un magnífico paisaje granítico, con enormes bloques rocosos desperdigados, Foto 15. Y ahora, no lo adivinaríais: de cabeza a la playa, en concreto a la Praia de Leis, con unos rincones de ensueño, Foto 16, y aguas cristalinas hasta la lejana Muxía, Foto 17.

2.7. Vimianzo - O Allo - Buño (Costa da Morte).
Hoy, cosa extraña, prescindiremos de la playa. Tiramos hacia el interior, hacia Vimianzo, Foto 18, que no toda la belleza gallega está en su litoral. Allí visitaremos el Castelo de Vimianzo, pequeño pero importante castillo mediaval. Su estado de conservación es estupendo, se pueden visitar todas sus dependencias, hay una exposición sobre la historia del castelo y alberga una serie de talleres artesanales de diverso tipo, donde adquirir recuerdos y regalos, Foto 19.
A parte de castros y castelos, existe otro tipo de edificación típicamente gallega: el pazo. Y uno que se puede visitar se halla en el concello de Zas, es el Pazo Torres de Allo, imponente edificio, casi palaciego, Foto 20. En su interior una bien documentada exposición repasa todos los aspectos de la vida diaria alrededor de un pazo y la historia de éste en concreto.
Acabamos el día en Buño, famoso por su cerámica, y volvemos a pecar: de gula, como mínimo.

2.8. Camelle (Costa da Morte).
Desayunando decidimos acercarnos a Camelle, Foto 21. Allá hubo un artista/bohemio/eremita que se dedicó muchos años a hacer esculturas con material recogido del mar; hace pocos años murió, y dicen por aquí que el tiro de gracia se lo dieron con unos hilillos de plastilina que ennegrecieron estas costas. Ahora su casa y obras se están deshaciendo, entre la climatología y el vandalismo, según opinión de los lugareños. Mientras Montse y yo las observamos, los niños se dedican a la caza y captura de cualquier bicho que se les ponga a tiro, Foto 22. Dedicamos el resto del día al panxing: tumbados en nuestras toallas, buceando, leyendo o simplemente vigilando atentamente como baja la marea.

2.9 A Coruña (Rias Altas).
Todavía nos queda mucho por ver y los días se nos acaban. La siguiente parada es A Coruña, llegamos de noche y encontramos su Torre de Hércules aún más imponente con la iluminación nocturna, Foto 23.
De A Coruña optamos por visitar su Aquarium, Foto 24, un centro muy recomendable para todas las edades, por lo didáctico de sus salas, el material expuesto y las especies que presenta, Foto 25. De hecho creo que de los acuarios que hemos visitado ha sido el más educativo, y sin necesidad de los excesos que a veces presentan este tipo de instalaciones. Nos gustó mucho.
Y continuamos el viaje, y el tiempo que apremia.

2.10 Burela-Ribadeo-A Pontenova (Rías Altas).
Nuestro viaje por las Rías Altas, camino de levante, nos lleva a Burela, pueblo pesquero, y volvemos a rendirnos ante la gastronomía gallega. En el puerto de Burela se encuentra el Barco Museo Reina del Carmen, antiguo barco bonitero convertido en museo, donde se explica la dura vida de los pescadores que se dedicaban a esto del bonito, sus artes de pesca, el día a día en esos pocos metros cuadrados, trabajando jornadas interminables, etc. La visita, un reducido grupo, la realizamos acompañados por una guía y por todas las dependencias del barco, desde la bodega donde acumulaban la pesca, Foto 26, al comedor, pasando por la cocina o el lavabo, con su precaria ducha.
Después de comer tiramos hacia Ribadeo, para presentarnos en la famosa, y multitudinaria, Praia das Catedrais, Foto 27, con el tiempo justo de poder bañarnos bajo la atenta mirada de los vigilantes; una hora más tarde, con la marea subiendo, los vigilantes desalojan a los bañistas, Foto 28.
Y aquí se que acaba nuestro viaje. Somos conscientes que nos hemos dejado muchos sitios atractivos por visitar, sobre todo en las Rías Altas, pero el tiempo se nos ha acabado. En nuestra última parada gallega, en A Pontenova, parece que por fin el tiempo empeora, Foto 29, y hasta nos llueve un poco….ya era hora.


Galicia presenta un considerable número de áreas de autocaravanas, como si se tratase de uno de esos países allende los Pirineos que han apostado por este tipo de turismo. En conclusión: el turismo en autocaravana es de lo más cómodo.
A continuación pasaré a enumerar algunos de los sitios de pernocta y áreas de autocaravanas que hemos utilizado:

-Monforte de Lemos: Área de autocaravanas y pernocta.
-Tui: Pernocta. Originalmente había un área de autocaravanas pero ya no. Según comentaron unos vecinos, unos trabajos de pavimentación y adoquinado han eliminado cualquier rastro de área. Sólo hay una fuente y un imbornal urbano pero sin ninguna indicación de que pueda recibir aguas grises o negras.
-Boiro: Área de autocaravanas y pernocta, Foto 30.
-Muros: Pernocta en su puerto, en un muelle en compañía de algún autobús y AC, Foto 31.
-Cabo Fisterra: Pernocta. Nota: el parking final acostumbra a estar colapsado.
-Buño: Pernocta, en unas de sus calles más tranquilas.
-A Coruña: Área de autocaravanas. La pernocta la hicimos en el parking urbano situado a los pies de la Torre de Hércules, Foto 32.
-Burela: Área de autocaravanas y pernocta.
-A Pontenova: Área de autocaravanas y pernocta, Foto 33.




Marceliano Cardoso Romero
marce@viajarenautocaravana.com
Cornellà de Llobregat, 11 de Noviembre de 2007.


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